Cadena de amabilidad

Sí, por favor…Por favor, sea amable…al menos en un momento del día, no hace falta que lo sea el día entero, pero al menos tenga tres actos de amabilidad diarios, quizá con el tiempo le coja el gusto al tema de ser amable y llegue a cometer más de tres actos de amabilidad en un día…Si? Por favor!

Creo que la amabilidad, tanto como la violencia, son virales y por lo tanto contagiosas. Si es usted una de esas personas cansadas de tanta barbarie y de tanta grosería inicie por usted mismo, comience siendo amable con sí mismo y luego con dos personas más en el día, le aseguro que no le costará demasiado trabajo. El precio a pagar por su amabilidad serán apenas unos segundos, quizá incluso unos minutos y los réditos que esto genera serán mayores de lo que podría esperar, le aseguro que se sorprenderá.

Inicie el día siendo amable con usted. ¿Cómo no ser amables con nosotros mismos? Al levantarnos podemos ser mucho más agresivos con nosotros de lo que imaginamos. Existen muchas formas de ser amables, no hace falta violentarnos, ser auto lesivos, ni de forma psicológica ni de forma física. Puede iniciar siendo comprensivo consigo mismo, trabajando en la propia aceptación.

En segundo lugar sea amable con alguien de su propia casa. Sí, es cierto, podemos ser mucho más groseros o bruscos con personas de nuestra propia casa, que con personas de afuera, pero siempre es posible ser amable con algunos de los seres con los cuales convivimos. La amabilidad debería iniciar en  casa. Algunas veces nos provoca matarlos también, quizá ahorcarlos o bien, golpearlos. A pesar de esto, sea amable. Es verdad, puede ser que usted viva de forma solitaria, en ese caso, sea amable con al menos dos personas de la calle. Piénselo, no es nada si toma en cuenta la inmensa cantidad de gente con la cual nos encontramos al salir cada día de nuestras vidas.

En tercer lugar, sea amable con alguien de la calle. Pruébese a usted mismo, ser amable con alguien de la calle, no le costará demasiado trabajo. Son muchas las personas que están más allá de los límites del lugar que usted llama hogar. Existe gente ávida de amabilidad en la calle y no sabe serlo simplemente porque no ha llegado alguien tan maravilloso y espléndido como usted a darle el regalo de la amabilidad, a enseñarle que existen personas amables. Además de ser amable, usted podrá ser, con sus propias acciones, un modelo para otras personas ¡así mismo, como lo lee! usted modelará para otras personas conductas orientadas hacia la amabilidad. En ese caso, estaría siendo usted además de un benefactor de la amabilidad, un maestro o profesor de la amabilidad.

Quizá usted mismo se esté preguntando en este momento ¿y cómo puedo ser amable? ¿Cómo se es amable? Vamos, que yo no le voy a decir a usted qué debe hacer específicamente para ser amable, estoy seguro que usted lo sabrá en el momento. Creo que la instrucción más sencilla y general es que ser amable es ser amoroso, brindar cariño, respeto, tolerancia, cortesía, etc. Usted sabrá cómo ser amable, estoy seguro de eso. Incluso puede ser amable con un animal si las personas le disgustan demasiado, al final, cualquier ser vivo requiere algo de esto en cualquier punto de la existencia.

Algo más, sea consciente de sus propias conductas y acciones. Con el tiempo la amabilidad fluirá de usted como una cosa natural y no tendrá que estar por la vida mesurando, midiendo y/o contabilizando cada acto de amabilidad que usted tenga con otra persona o ser vivo con el que usted se encuentre por su camino.

Es posible que luego de ser amable con al menos tres personas aún se encuentre a sí mismo siendo poco amable con alguien; no se culpe ni se jorobe demasiado la paciencia, que esto de la amabilidad debe cultivarlo poco a poco y después de haber pasado tanto tiempo siendo poco amables no es fácil venir de un golpe y porrazo y ¡zas! cambiar todos nuestros hábitos orientados a la amargura, pero créame, es posible entrenarnos en la amabilidad.

Por lo tanto, le invito a intentarlo y ponerlo en práctica. La amabilidad es más contagiosa de lo que usted cree y le dará réditos. Tres actos de amabilidad al día. El primero con usted mismo, el segundo con alguien de su casa y el último con alguien de la calle. Se puede ser amable de múltiples formas, usted sabrá cómo serlo. Sea consciente de su propia amabilidad hasta que salga naturalmente. Será un modelo a seguir por otras personas. Algunas veces la amabilidad no le saldrá tan naturalmente, no deje de intentarlo. Recuerde, la práctica hace al maestro y la amabilidad es una cualidad que no escapa a esto.

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